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No a las drogas
Como decir NO a la droga


                                 

El día que conocí a Dios

Este relato es totalmente verídico, es sobre todo lo que tuve que vivir para librarme de la adicción a la cocaína.

Comienzo el año 1987, en lo mas alto de mi situación económica, cuando tenia un negocio floreciente, casa, auto, perro, etc.
Si bien desde muy joven ya había probado distintos tipos de drogas, nunca me atrajeron los estupefacientes, pero fui introduciéndome cada ves mas en el consumo de estimulantes, especialmente la cocaína, la que empecé a consumir casi a diario desde el año 1984.
El mayor consumo llega para "ayudarme" a soportar el ritmo infernal que fue manejar mi negocio, una imprenta que trabajaba durante mucho tiempo las 24 hs del día, con 3 bocas de venta y un plantel de 12 empleados fijos, mas algunos de refuerzo temporal en los picos de trabajo.
Pocos años después la situación económica se derrumba arrastrándome, como a muchas otras pequeñas y medianas empresas (hiperinflación, estampida del dólar, etc.). Ya para esa época, comenzaron los problemas económicos graves, sin embargo la principal inversión era para comprar la "merca", así en poco tiempo lo fuimos perdiendo todo poco a poco. Así llego el año 1990, en que lo perdí casi todo, esposa incluida.
Lejos de alejarme de la coca, ella fue un refugio, pero a costa de seguir perdiendo lo poco que aun conservaba, un negocio de venta de apuntes en la universidad de Bs.As. donde también dormía, hasta que un día, me comunican que si no pago los meses de canon atrasados, me suspenden la concesión, debía u$ 900. Ya sin recursos, pues estaba vendiendo apuntes en medio de una huelga docente de barios meses, con la cuenta bancaria cerrada y con los amigos desaparecidos sin excepción.
Recordé a unos antiguos clientes, una iglesia, a los que decidí acudir en busca de una "manito" para pasar tan difíciles momentos.
Allí para mi desazón, me prometieron orar por mí, junto a recomendarme que confiara en Dios, en su hijo Jesús y todo el bla, bla, bla, de circunstancia, pero de money, poco, muy poco, entre lo mío y lo que ellos me dieron, logre reunir u$137, notablemente lejanos de los u$900 necesarios.
Pero me hablaron largo sobre Jesús, me decían que si creía y confiaba en Él, todo se solucionaría, que estábamos hablando de Dios el todo poderoso, que nada hay imposible para Él, a lo que yo con total sinceridad les decía que quisiera poder creer, pero no podía creer, rechazaba todo lo que pudiera parecer mágico. Pero quería creer, solo que no lo lograría sin una prueba contundente de que hay un Dios con el que se puede entablar una relación personal y que él puede cambiarlo todo.
Así las cosas, oraron por mí, y en ese momento me impacto la oración de un hermano que le pedía a Dios, en el nombre de Jesús, que se manifestara en mi vida de forma en que yo pudiera creer y "que nosotros no quedemos como tontos", dijo.
De allí me fui a mi habitación-negocio en ómnibus, ensimismado en los más negros pensamientos, lamentando no tener un "pase" y deseando mas que el dinero, algo de paz.
Cuando llegue a destino (final de recorrido), el chofer  me avisa "final de recorrido, pibe". Ya todos los demás pasajeros habían descendido, quedándome en ultimo lugar para bajar, cuando lo hago, veo en el piso, frente a mi un rollo de dinero liado con una banda elástica.
Me alegre de la "suerte" tenida, pero minutos mas tarde la alegría era sorpresa, entre dinero argentino y dólares reunía u$ 753. Cuenta sencilla u$753 encontrados +  u$137 = u$900 necesarios, la cuenta fue sencilla, lo difícil fue entenderlo, como estudiante de una carrera de ciencias exactas y naturales, rápidamente comencé a hacer cálculos de probabilidad y estadística, preguntas una tras otra:

  • Cómo es que no vieron el dinero los que bajaron antes que yo?
  • El dinero estaba allí antes que el colectivo pare, pues el dinero estaba empapado (había llovido)
  • Cómo no lo arrastro el viento (mes de Julio en la costanera), o la lluvia?
  • Si el micro para 10 cm mas adelante o más atrás, no lo veo.
  • Además justo, exactamente lo necesario.
Y muchas otras cosas me plantee en ese momento, que seria muy largas de detallar.
Con certeza que si encontraba u$ 10.000 o 500, lo habría atribuido a la suerte, pero lo justo, exactamente lo necesario, fue mas de lo que pude y puedo explicar racionalmente.
Esa noche no pude dormir, llore mucho, pero no de tristeza, fue la alegría más grande de mi vida, ahora
que hay un Dios, que podemos confiar en Él, que hay esperanza.
Pero sin embargo no deje la cocaína, apenas mejore económicamente, mi adicción estuvo en los picos mas altos de mi vida, tenia una doble vida, un ferviente creyente y practicante de la fe cristiana y un adicto empedernido, incluso después de los sábados por la noche de parranda, un buen "saque" para estar "pilas" en el culto.
Quería dejar, pero no podía, fui cayendo cada ves mas, hasta que a principios de 1991, me encontré ya sin nada, viviendo en la calle, como un mendigo mas y sufriendo horrores por no poder conseguir cocaína. Robe, hurte y conseguí un trabajo de pizzero, todo para poder comprar esa basura.
Sinceramente y fervientemente quería dejar esto que me estaba matando física y espiritualmente a los 30 años, era consciente de todo, pero no podía parar, pero
tenia fe, ya sabia del poder de Dios y sabia que es mi salvación, solo tenia que esperar el momento, no sabia como ni cuando llegaría ese momento, pero tenia la certeza de que llegaría el día en que le pudiera decir NO A Las Drogas.
Y el día llego, fue en una cruzada del evangelista alemán Reinard Bonke, en un momento de su predica hablo de la enfermedad, porque existía y de que nosotros (los que hemos recibido a Jesús en nuestras vidas), tenemos el poder para derrotar, cualquier enfermedad. Hablo de la misericordia de Dios y que Él en esa noche curaría todo tipo de enfermedad, cáncer, SIDA, alcoholismo, drogadicción, etc., "Jesús esta aquí, y quiere sanar tu vida, a cambio solo te pide una cosa, que creas que Él lo puede hacer" decía desde el micrófono. Y yo creí.
Por la noche, después de tanto trajín en la cruzada (estaba colaborando en el stand de Unión Bíblica), estaba exhausto, toda una oportunidad para un buen "saque", así que prepare el espejito, la gillette, "peinada", "raya" y .......asco. Cuando quise aspirar no pude, ni al primer, ni al segundo y aun al tercer intento, simplemente no pude.
Allí ocurrió el hecho de liberación más grande de mi vida, toda la porquería fue a parar
al inodoro.
Amigo, si te as molestado en leer asta aquí, quizás también estés conviviendo con drogas o conoces a un amigo que no puede salir, te digo que hay un método, sencillo, gratuito y garantizado, si quieres probar, no cuesta nada, si quieres seguir los pasos necesarios entra
aquí.
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